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A los maestros Rurales
A los maestros Rurales
Esta vez incorporamos la contribución de una Chacarera, a nuestras informaciones mensuales. Claro que no es cualquier chacarera, ya que en este número estamos informando sobre el Encuentro Nacional de Enseñanza del Folklore en las Escuelas, que la Academia promovió en San Juan. Así, dos grandes creadores, con todo el sabor del agradecimiento a los que nos enseñan, nos brindan la oportunidad de hacerlo propio.
 

A  LOS  MAESTROS  RURALES

Hace falta la fuerza del hachero,       Todo es poco si vamos a nombrarte
la claridad del cielo del estío,            con este canto que muy poco encierra.

la fiel perseverancia de los ríos           Perdoname, maestro de mi tierra,

y la insistencia dulce del hornero.      sólo tengo esta rosa para darte
.

                                         

Me abrazo por chacarera
con los maestros rurales,
los que andan con sus verdades
catequizando fronteras,
maestros de campo afuera,
pilar de grandes ciudades.

Mi canto se va en ternura
por la maestra primera,
paciencia de misionera
del tiempo de la dulzura,
quisiera en su almita pura
volcar mi savia coplera.

Al norte de mis anhelos
le puso el hombro la escuela;
allí encontré la alfarera
que me ha moldeado el camino;
maestra, fue mi destino
viruta de tu madera.

Al pie de tu apostolado,
maestro de mi Argentina,
que vas dejando la vida
al filo de las fronteras,
te dejo esta chacarera
sincera y agradecida.

La lluvia de los inviernos
no pueden con su pujanza;
banderas de la esperanza
son los maestros rurales,
que sacan de los barriales
las flores de la esperanza.

Me acuerdo de mi maestra
con su guardapolvo blanco,
andando entre tantos changos
como si fuera una diosa,
con manos de mariposas
que nos andaban cuidando.

Mandinga se prende fuego
contra el dolor de las piedras,
se resquebraja la tierra,
el sol se rompe en pedazos,
y la maestra, a caballo,
le va cuerpeando a la sierra.

Letra: JULIO FONTANA                                          

Música: CUTI CARABAJAL


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