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2013 Enero-Febrero
2013 Enero-Febrero
Con este título, agregando “argentinas y americanas” don Felix Coluccio presenta un interesantísimo libro, del cual extraemos parte de algunas de estas devociones . Sobre las que él aclara “lo que se presenta como superstición es una auténtica manifestación religiosa de las clases bajas, la proyección de esquemas lógicos diferentes a los occidentales, problema ya conocido por los cristianos que propugnan la adaptación del culto romano a los valores culturales de cada país.”
 

    Esto dice mucho de la concepción centrista sobre la cual se formaban los investigadores, a la vez de apreciar que sus esquemas debían trabajar mas sobre la realidad… Clases bajas como dueñas de culturas “especiales”, y descriptas como supersticiones,  si no cuadran con el culto romano,  pero que son esquemas lógicos diferentes y así deben ser estudiados o comprendidos.
Dentro de las principales ubica a San La Muerte, “de gran vigencia en todo el Nordeste y con proyecciones en Paraguay y Brasil.

Sus  comentarios principales son reproducidos aquí
    “El santoral jamás registró a San La Muerte. Sin embargo su culto en el Nordeste argentino (…) es vivo y permanente, no solo en la campaña, en donde se explicaría con mayor facilidad la devoción del hombre folk, sino entre numerosos integrantes de las clases cultas y, en algunos casos, dirigentes, tal como ocurre, pro ejemplo , con otro culto pagano-religioso: el de la difunta Correa en las provincias de Cuyo.”
        Esta devoción cuenta con orígenes difusos. En la red por caso se asume que su génesis se encuentra en la religión guaranítica. Algunas naciones veneraban los huesos de los antepasados a quienes pedían protección contra los fenómenos naturales y las fuerzas espirituales malignas. (Otras temían el contacto con los restos humanos y los evitaban). Según esta línea,  la creencia, en tiempos de las Misiones jesuíticas, se mezcló con elementos de la fe católica y también con la de los africanos esclavos, colocando entonces su origen  en este sincretismo.
Aunque, se dice, existen relatos sobre el origen de este personaje, que lo describen como a un monje que fue ejecutado en la hoguera ésto está considerado un origen apócrifo.
Las imágenes son pequeñas. Las más altas (dice Coluccio) “alcanzan unos quince centímetros; las más pequeñas, tres o cuatro centímetros”. El material usado es comúnmente la madera, como tantos otros “santos de palo” pero el San la muerte también se hace  en plomo y con huesos humanos. “pero como sea, siempre la representación es semejante: esqueleto humano provisto de guadaña, cuya hoja está hecha de metal, generalmente de lata. El mango se apoya sobre una pequeña plataforma situada a la altura de la cadera. La imagen, a su vez, también se asienta en otra plataforma. Salvo la guadaña, que se agrega, el resto está constituído por una sola pieza que el santero trabaja pacientemente. La presentación común es de pie pero también los hay sentados, con las manos apoyadas en el maxilar inferior y otras en fin en cuclillas” Comparación clara con el Señor de la Paciencia provoca esto...  De hecho algunas se encuentran ahora, y con mas libertad creativa (ya no se apoya en otro pedestal a la altura de la cadera, sino al aire o apoyados al piso, como se ve de las imágenes.  A veces  se colocan “sobre el mundo”  o sosteniéndolo… (como en la imagen superior): Hay diferentes ofertas por caso en los sitios de ofertas libres por la red, como las ilustracionesadjuntas,  en diversos materiales y tamaños, que se ofrecen  a más de 700 pesos (o unos 140 dólares, según la página).
Pero actualmente otras maneras hay de expresar la devoción: los tatuajes, o los insertos.El pecho, la espalda o los brazos pueden llevar el tatuaje. A veces las imágenes en muy pequeña escala se insertan bajo la piel, para unamayor protección.
Pues de eso se trata con este “santo” especial.
“Torna a sus dueños invulnerables al “daño” (contra) y les da a cambio poderes extraordinarios para inclinar a su favor el amor y la fortuna, poderes que se acentúan si la imagen está hecha con huesos humanos(…).  El San la muerte no es efectivo si no está bendecido; su culto constituye así un curioso sincretismo  religioso –pagano. Pero lo difícil es hallar el sacerdote que lo bendiga”.  Hay entonces dos caminos: el de emergencia, donde  dos personas, mayores y católicas, asumen la responsabilidad y lo bendicen, o  el “oculto”: llevar a imagen a misa, pero oculta, y cuando el sacerdote imparte la bendición tenerlo en la mano para que le alcance sus beneficios.
“A partir de allí la imagen es efectiva y peligrosa”, pues se usa como protección pero también para dañar, o lograr “venganza”. La población carcelaria ha difuminado su creencia y sobre todo en el Gran Buenos Aires, pues estar embebido del hueso de un muerto, bendecido, hace que esa muerte proteja o evite  llevarse  al portador en los enfrentamientos. De allí también que sea insertado bajo la piel.
Esa imagen entonces es concebida como un poderoso amuleto contra el mal. Hay quienes lo tienen colgado del cuello, en sus casas y hasta incrustado en sus bíceps. Muchos delincuentes han confesado su devoción hacia este santo popular, a quien le piden protección. Entre los múltiples poderes que se le atribuyen se destaca el de hacer a sus fieles invulnerables a todo daño, además de favorecerlos en la fortuna y el amor.

Aunque muchas veces se lo ha relacionado con el ocultismo, sus seguidores se encargan de desmentirlo, afirmando que lejos está de causar daño o provocar el mal. En Formosa se lo llama Ayucaba, Señor que Todo lo Puede y en Corrientes San Severo de la Muerte o directamente San. Aunque no tiene "días canónicos" se considera días especiales para su devoción al Viernes Santo y al Día de Todos los Muertos.

En la red, donde hay abundantes páginas sobre él,  se muestran como sus atributos:

•    Su guadaña: El San la Muerte posee en su mano derecha una guadaña como señal de la igualdad ante Dios, simbolizando que a todo ser viviente le llegará su hora de partir ante él.
•    Su figura esquelética: Representa la similitud con todos los seres humanos, y que la muerte esta desarraigada de lo material, o sea la tentación de los hombres.
•    Sus ojos rojos: Representa la sangre, que por medio de su color, une a todos los seres humanos.
•    Su sonrisa: Demuestra el regocijo del conocimiento eterno sobre la vida y la muerte.
•    Sus mantos o capas: Pueden estar representados de distintos colores: Negro, blanco o rojo. Todos refieren al mismo San la Muerte, pero manifestando la energía o el pedido del fiel ante él.
•    Su mirada ante el mundo: Desde su posición justa que Dios le ha otorgado para ver a los hombres con mirada equitativa.
•    Representaciones de distintas posiciones de su imagen: La Santa Paciencia (sincretismo): en cuclillas, representando la búsqueda del ser humano en su reflexión ante sus anhelos y el desarrollo de la paciencia de manera de elaborar sabiduría. El justo: Parado con la guadaña. El Rey: el rey sentado en el trono, sincrética imagen debido a derivar de la imagen del Exú Tata Caveira (Entidad de la religión Umbanda, Exú Tata Caveira del povo de almas).

Los portadores del amuleto de San La Muerte creen ser invulnerables a maleficios y desgracias y que el amuleto atrae el amor y la buena fortuna, la creencia popular se basa en pedirle rezando al Santo y a cambio hacerle una ofrenda. Ofrendas usuales son golosinas, whisky, cigarrillos, o flores.

Fuente: “Devociones Populares argentinas y americanas” Felix Coluccio, Corregidor, Buenos Aires, 2001

Más información en este documental

http://www.youtube.com/watch?v=Z-rRhoSptGw

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