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2013 Julio
La Capilla De Los Funes, Punta Del Agua, San Luis, Argentina Lic. María Inés Malchiodi En el III Simposio Internacional Sobre Religiosidad, Cultura Y Poder- Imaginarios Religiosos, Ritualizaciones Y Escenarios, mantenido en Buenos Aires, en Agosto de 2008, La Lic. Malchiodi presentó un interesante trabajo sobre la capilla de los Funes, que vamos a publicar en tres partes, por su extensión. En este número (segunda entrega) la primera parte y más de las bellas ilustraciones que lo acompañan.
 

La Capilla De Los Funes, Punta Del Agua, San Luis, Argentina
Lic. María Inés Malchiodi

En el III Simposio Internacional Sobre Religiosidad, Cultura Y Poder- Imaginarios Religiosos, Ritualizaciones Y Escenarios,  mantenido en Buenos Aires, en Agosto de 2008, La Lic. Malchiodi presentó un interesante trabajo sobre la capilla de los Funes, que vamos a publicar en tres partes, por su extensión. En este número (segunda entrega)  la primera  parte y más  de las bellas ilustraciones que lo acompañan.


PRIMERA PARTE

EL NOMBRE DEL PUEBLO

“El primitivo dueño de estas tierras debió ser un indio soñador, y debió vivir su noble vida en contemplación  y trabajo sin más codicia que lo que sus manos podían sembrar o amasar, con la ciencia del Sol y de la Luna. Tomó de la Pachamama sólo el sustento y bendijo lo que tomó con respeto y veneró su simiente. De ella venía y a ella se entregó, sin más ciencia que su llamado”
En Punta del Agua, un vecino – Chiquito Sosa – hace años que anda juntando los testimonios de lejanía: las piedras que modelaron los indios que habitaron a orillas del río Conlara.Las autoridades chilenas propiciaron la formación de una villa en Punta del Agua, tarea que cumplió el Comisionado Don Francisco Bustos Gacie en 1754, distribuyendo las tierras entre quienes quisieran poblarlas y reservando solares para el Cabildo y el templo que debía ser atendido por religiosos franciscanos .
La nueva población tomó el nombre de Nuestra Señora de las Mercedes y entre los primeros vecinos figuraron Cristóbal Ochoa, Antonio Morales, Pedro Juan Contreras, Mateo Nieva, José de Pedernera, Jerónimo de Funes y don Juan de la Rosa, que bien merecía el “don” por ser tan operario en las ciencias de los edificios.
En el mapa de época recopilado por el Prof. Hugo Fourcade – se presenta lo proyectado en 1754 en el plano de Punta del Agua: “Casa de Cabildo”, “Casa del Cura”, “Iglesia Mayor”, “Casa  para el Alcalde”, “Plaza” y una “Manzana para los Franciscanos”.
Numerosos documentos revelan que don Diego de Funes fue el poblador que hizo construir una capilla que dedicó a Nuestra Señora de las Mercedes, y con esa denominación aparece en viejos mapas, cuando aún no se mencionaba Renca.
De acuerdo con la toponimia del lugar, el nombre del pueblo tiene que ver con el río Conlara, que “cabalgaba sus bríos en rumoroso cauce, como por un tajo, entre monte y monte”. Punta del Agua es un antiguo pueblo  que  está ubicado en la margen izquierda del Río Conlara, en un angosto valle enmarcado en el paisaje que forman el río cuyo cauce discurre de sur a norte, recogiendo las aguas de los arroyos que desde ambas márgenes se vuelcan en él, allí donde los Comechingones reclinan del todo su altivez y las cuchillas puntanas muestran sus últimas roquedades. (Sigue…)
El río es el límite entre las provincias de Córdoba y de San Luis.

En la época de la conquista y colonización, estas tierras pertenecían a la Capitanía de Chile, la cual había ordenado que todas las capillas que se levantasen del otro lado de la “Cordillera de las Nieves” debía tener su frente mirando al oeste.
La Capilla de Punta del Agua abre su puerta y tiene su campanario mirando al naciente. Es posible que los Funes la construyeran en una lomada, y lo hicieron respetuosos de las furias del Conlara, ya sea por desconocimiento de las reglas o por una apreciación paisajística que pretendió que ”el rumoroso río, en su última cascada, que está bien enfrente de la Capilla, hiciera eco de su canto en el altar de la virgen de las Mercedes”.
De acuerdo con el historiador Urbano J. Núñez, el oidor de la Junta Poblacional de la Capitanía de Chile, a la que pertenecían las provincias cuyanas, don Gregorio Blanco de Leicequilla, formalizó en el año 1752 la ya incipiente población de Punta del Agua de la Capilla de los Funes. Por lo cual, se desprende que para esa fecha, la capilla ya existía, consustanciando su nombre al de la población de “Punta del Agua”, que por ese tiempo ya constituía uno de los vecindarios más importantes y con un número considerable de habitantes.
La conquista y colonización española en América se hizo mediante “fundación de Ciudades”. Esos pueblos eran los referentes de expansión de sus dominios como así también del espíritu  evangelizador que los animaba.

ARQUITECTURA DE LA CAPILLA

La “Capilla de los Funes”, o “Capilla de la Virgen de las Mercedes” de Punta del Agua, Dpto. Junín de la Provincia de San Luis, República Argentina, es una valiosa reliquia de más de 300 años de antigüedad.Se trata de un tesoro arquitectónico que está emplazada y en una zona turística de la región Noreste de la Provincia, custodia desde el fondo de los tiempos este paisaje sencillo donde el tiempo se ha detenido a la vera del camino y arrullado por el legendario río Conlara.
La Capilla de los Funes reviste una importancia atribuida ya sea por su antigüedad, por la resolución  del techo, acaso por el panteón que la nave tiene adosado sobre el costado norte, por su emplazamiento, por el arco cobijo en que se prolonga el techo de la nave hacia el exterior, por el bellísimo e inusitado campanario que es la nota distintiva de su arquitectura, o en definitiva, tal vez por el conjunto en su totalidad, que reúne elementos formales tan diversos en muy original interacción compositiva .
Consta de una sola nave, con frente al naciente. La custodia una fuerte puerta de algarrobo que tiene tranca de hierro y llave de quince centímetros de largo.
En el costado norte, el campanario es lo único que denota la mano de un arquitecto en sus molduras.



Cada pared de los laterales es de 1.20 mts. de ancho en su base y, a la altura de unos tres metros, comienzan a enangostarse.

Los cimientos, y hasta un metro del nivel del piso, son de piedra mora, es decir, redonda y achatada. Continúa en ladrillo cocido y barro. El techo está sostenido por treinta y tres tirantes de algarrobo modelados en una sola pieza, con azuela, en forma de cabriada muy abierta.
El piso era de grandes ladrillones cuadrados. El altar de madera clara, trabajada, tenía en su lugar más importante a la Virgen de las Mercedes.
Al costado derecho mirando desde el altar se emplazaba el púlpito de madera con molduras en sus costados y techo. En la parte inferior tenía la particularidad de ser de cuero, con un gran medallón de madera que lo remataba en su parte inferior.
La Capilla tenía un Coro, en el que había un órgano. En la actualidad el órgano no está y las maderas que sirven de piso del coro están tan deterioradas que se ha prohibido el ascenso de la gente. Se subía por una escalera exterior a la Capilla, por el costado norte. Al fondo,  y comunicado con el altar por su costado sur, se encuentra emplazada una amplia habitación que hace las veces de sacristía y que denota, por su construcción, que fue adosada con posterioridad a su construcción.
En la parte media del costado norte, afirmada a la pared, se encuentra una cripta, con techo a dos aguas y con puerta de madera, orientada al norte. En ella, según testimonio oral de viejos pobladores, se encuentran sepultados los restos de sus primitivos dueños. Cuentan los lugareños actuales que sus abuelos presenciaron la batalla de la Angostura, que los caballos de los llanistas no sabían andar en las piedras, y se caían, que se encontraban sables, y que enterraron los muertos en una zanja. Cuando se cavó alrededor de la Capilla para construir la verja perimetral, encontraron  restos humanos, por lo que afirman que en los lejanos tiempos, a los muertos los enterraban al costado de la Capilla. El cementerio de Punta del Agua fue bendecido en Octubre de 1941, en un terreno donado por Don Otoniel Funes.
Detrás de la Capilla, ya como si estuviera cavado en la roca, se observa hoy  el brocal de lo que debió ser un pozo de aljibe, lo que permite suponer que la Capilla estuvo consustanciada con la casa que sirvió de primitiva vivienda a sus fundadores.

LA ADVOCACIÓN ALA VIRGEN DE LAS MERCEDES

Don Diego y Don Francisco colocaron en el altar de la Capilla a la primitiva virgencita tallada en madera, de vestir . Probablemente en la década del ’40 del siglo pasado –según decires de los informantes del lugar – la virgencita fue retirada por los Funes llevándola a su hogar. En su lugar se colocó en el altar una virgen de yeso pintada en la advocación de la Virgen del Carmen.
La Virgen de las Mercedes – de vestir – era la que perteneció a la familia Quiroga, y que ellos tenían en el oratorio de su estancia. En un comienzo, don Dolores Quiroga la prestaba para la “época de la función”, y el último día, todo el pueblo la acompañaba solemnemente “hasta su casa”.
Para los lugareños, “la época de la función” está específicamente referida a lo que otros llaman “el día del Santo”, y tiene que ver con las Fiestas Patronales en homenaje al Santo que se venera en cada caso, y se viven con profunda devoción y con un gran respeto por todo lo que hace a la identidad cultural y s a las tradiciones que los une ancestralmente en un pasado común.
Las Fiestas Patronales no solo se llevan incorporadas fervorosamente como sagrada veneración y gratitud al Santo Patrono que los reúne y protege en la fe, sino que son además el paisaje particular y único de lo geográfico y espiritual que tradicionalmente ensambla los tiempos y la gente desde el fondo de la vida.
Cada pueblo vive la festividad de su Santo Patrono orgulloso y comprometido con su fe y con su idiosincrasia. Estos pueblos se congregaron alrededor de las capillas, que nacieron como destellos de fe en las que desde tiempo remoto el hombre buscó amparo y protección en sufrimientos y desventuras.
Estos pueblos singulares, con el anonimato de sus hombres y mujeres, se guarecieron junto a la fe y veneraron desde siempre al Santo Patrono con la mística de sus antecesores.
El mes de septiembre, en Punta del Agua, les acerca una mística especial por las celebraciones del novenario en honor a la Santísima Virgen de las Mercedes, cuya festividad principal se celebra el 24 de septiembre.
La Virgen de las Mercedes, “Redentora de los Cautivos”, “Vencedora de todas las Prisiones”, “Señora de todas las Gracias”, “Virgen Libertadora”, a ella se encomendó la Causa Emancipadora de América, cuando la libertad de estos pueblos era plegaria y batalla. El General Manuel Belgrano la nombró “Generala del Ejército del Norte. También la invocó el General San Martín pidiéndole que los acompañe, la gesta heroica y puso bajo su amparo el destino de su hija Merceditas.

En un comienzo, don Dolores Quiroga la prestaba para la época de la función, como ya se ha dicho, en el Novenario. Y el último día, todo el pueblo la acompañaba “hasta su casa”, a la Capilla. El resto del año no querían dejarla en la Capilla por temor a que la robaran. Cuando los Quiroga vendieron su propiedad, dejaron en Punta del Agua su Virgen de las Mercedes al amparo de la Capilla y de su pueblo que la venera.


ORATORIOS EN ESTANCIAS DE PUNTA DEL AGUA

En el vallecito que va desde Punta del Agua a Cerrito Blanco, el Rey concedió “merced de tierras a tres familias: Funes, Quiroga y Gutiérrez. Estas familias fueron emparentándose por casamiento y tenían sus oratorios en sus propiedades”.
Los Gutiérrez tuvieron la Virgen de los Dolores, que fue donada a la Parroquia de los Dolores, de Villa Dolores, Provincia de Córdoba.
Los Quiroga tenían la ya mencionada Virgen de las Mercedes, que actualmente, como ya fuera consignado, continúa emplazada en el altar principal de la Capilla de Punta del Agua.
Los Funes tenían en su capilla también a la Virgen de las Mercedes, de vestir”,que trajo don Diego, pero fue retirada y no se sabe dónde se encuentra en la actualidad.

SITUACIÓN DE PROPIEDAD DE LA CAPILLA

Esta “Capilla de los Funes de Punta del Agua” nunca fue cedida en donación formal a la Curia Episcopal. No figura donación alguna en el Obispado de Cuyo de San Juan, del cual dependió jurisdiccionalmente hasta 1935, pasando luego al Obispado de San Luis. Actualmente las tierras donde se encuentra enclavada pertenecen a los descendientes del señor Sixto Lázaro.
Cuando en 1994 se celebraron los 400 años de la fundación de la Ciudad de San Luis, la Virgen de las Mercedes de Punta del Agua recibió una especial bendición del Obispo de Chile, Monseñor Carlos Oviedo Cavada, “por ser la de Punta del Agua la más antigua Capilla que se tenga noticia, en tiempos de la Capitanía de Chile, a la que perteneciera esta región de Cuyo”.


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