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2013 Septiembre
2013 Septiembre
Luis Domingo Berho nació en Lobería el 4 de Agosto de 1925, sus padres fueron María Rochford y Juan Berho.
 

Luis Domingo Berho nació en Lobería el 4 de Agosto de 1925, sus padres fueron María Rochford y Juan Berho.
Al fallecer su padre, siendo niño se trasladó con su madre y hermanos al campo, estableciéndose en el paraje “La Guitarra”, cercano a San Manuel. Cursó cuarto grado en la Escuela n* 6 de Lobería y a muy temprana edad -14 años-, se alejó de su familia. Desde entonces se dedicó a tareas rurales y hasta fue linyera. Con el tiempo se radicó en Mar del Plata donde escribió sus primeras obras, adquiriendo real trascendencia en su llegada a Bs.As.
Vivió en diversos lugares del gran buenos aires, falleciendo en San Justo el 26 de Septiembre de 1992.
    Por anhelo propio, sus restos descansan en el cementerio de la ciudad de Balcarce situado frente a la sierra “La Barrosa”



MIS TREBEJOS

Luis Domingo Berho
 


Como soy una persona
que ya el espinazo dueblo,
me vine a vivir al pueblo
cabrestiando a mi patrona.
Mi casita pobretona
al frente tiene unas rosas;
no tengo prendas lujosas
porque no las necesito,
pero tengo un galponcito
adonde guardo mis cosas.

Áhi está la catalina
que tuve pa’ las carniadas
y dos lonjas enrolladas,
una gruesa y otra fina;
mi rasqueta, mi escofina,
mi martillo, mi tenaza,
mi maceta, mi mordaza,
mi cuchillo verijero
y un látigo de carrero
con su azotera machaza.

He conservao’ la tijera
de cuando supe esquilar
y mi piedra de afilar
junto con mi muñequera;
mis dos botas de madera
y mi saco de arador;
ahí está el deschalador
con la cincha y la maleta
y, como esperando inquieta,
mi pala de alambrador.



Bien guardao’ entre una lata
tengo un te medicinal
y un rollo de unto sin sal
pa’ curarme alguna mata.
Mi banquito de una pata,
porque también juí tambero
y me ha quedao’ un sombrero
lleno de tarjas el ala
que yo llevé haciendo gala
en mis tiempos de bolsero.

He conservao’ un dedal
que jué la punta de un aspa
con el que se abre y se raspa
la sarna del animal;
mi california especial
con muescas de atar varillas
y allí, entre alesnas y hebillas,
me queda un desvasador
y mi áuja de cosedor
de cuando anduve en las trillas.

En los montes trabajé
dando cien plantas por tierra
y áhi tengo el hacha y la sierra
que engrasadas conservé;
también las cuñas alcé
cuando dejé la campaña.
Pa’ desvirar me di maña
y ahí quedó una fiyinga
y, aunque es herramienta gringa
también tengo una guadaña.

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