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2013 Octubre
Lenguas Indígenas
 
Posicionamientos

          Lenguas Indígenas.




Una problemática a afrontar
                            (extraído de un libro de  Marisa Censabella)

Nada es sencillo ni rápido con los idiomas vivos. Que nos interesan para este Pregón Criollo.


En los años 50 y 60, se consideraba, por ejemplo,  que el Folklore no era ciencia que se ocupara de los indígenas, en tanto se mantuvieran “aislados”, es decir con sus propias lenguas, costumbres y creencias. Se entendía su ámbito ligado a la etnología, más que a aquella. Esto cambió, pero se presta hoy a diversas lecturas, que no haremos en esta ocasión, pues en realidad estamos interesados en tratar, justamente, esas lenguas que le “dificultaban” unificarse a los grupos indígenas, o bien que le permitían mantener su identidad, según lo veamos. Si el castellano  desde la acción de inicios del proceso de construcción de una sociedad “crisol” de razas, y sobre todo en función de los extranjeros recién llegados,  actúa como lengua oficial, en una sociedad concebida multicolor, o polivalente, deja de ser identificador esencial. Creemos que esas lenguas  originarias interesan al Folklore, pues son parte de la cultura tradicional, regional, localizada y funcional, entre otras tantas características, de una parte de nuestra  sociedad que no es única sino pluri-cultural, y así hay que reconocerla. ( sigue)
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    Marisa Censabella, en “Las lenguas indígenas en Argentina” (edEudeba, Bs As, 1999, reedic. 2005), a quien explícitamente seguimos para este artículo, nos dice que si en el mundo se hablan entre 5000 y 6700 lenguas(según se las clasifique), en America del Sur se hablan 428. En Brasil, por caso, que tiene más de 153 millones de personas, el 0,1% de su población (unos 150.000 indígenas) hablan 170 lenguas, de las cuales una treintena cuenta con menos de 100 parlantes cada una.
    En nuestro país por caso, a la llegada de los españoles se calcula que había unas 35 lenguas. Hoy solo hay menos de veinte lenguas habladas por indígenas (toba, pilagá, mocoví, vilela, wichí, nivaclé, chorote, ava-guaraní,4 tapiete, mbya, quechua, tehuelche y mapuche). A estas se agregan otras dos, de origen indígena, que habla una población que no se define como tal, sino como población criolla (el guaraní y el quechua santiagueño). Todo ello además  de unas 8 o 9 de inmigración (italiano, chino, coreano etc). Casi todas las lenguas indígenas, por su parte, están (en distinto grado) amenazadas de extinción. Nos conmovemos como sociedad con animales en peligro, mas no con igual intensidad sobre el riesgo en  aspectos culturales claves.
    La Constitución actual (1994) le da a los indígenas derecho a educación bilingüe, mas las carencias materiales (material didáctico, tecnología, instrucción docente, etc) no lo consiente. Una relativa indiferencia social al tema, tampoco. De allí que nos interese su reflejo en nuestro Pregón Criollo.
Si solo un 5% de la sociedad es bilingüe, esto presenta características particulares en las “zonas de contacto”. Y éstas varían. Hay zonas de frontera, como Misiones, o Formosa, por caso, que  ponen en contacto al español con el portugués, y el guaraní paraguayo. Análogo comentario podría realizarse en Salta y Jujuy, con el quechua boliviano o peruano.   Las zonas rurales con población indígena,se caracterizan pues los indígenas usan su lengua en ámbitos familiares, comunitarios o religiosos, y el español en las interacciones con los no indígenas. Este esel caso deOlla Quebrada  o Colonia Aborigen en Chaco, o MisionTacaaglé  o Las Lomitas en Formosa. Por su parte las grandes ciudades (Capital Federal,  Gran Buenos Aires,   Rosario, o Córdoba por ejemplo) ponen en contacto múltiple a inmigrantes(paraguayos, coreanos, europeos o chinos, etc) y migrantes (indígenas y criollos), donde los bilingues usan ( preservan) sus lenguas vernáculas en la comunicación familiar  e intra comunitaria. Fenómeno que lejos esta de resultar novedoso en nuestro país, sobre todo considerando la masiva inmigración de fines de siglo XIX e inicios del XX. Una época que estaba de cierta forma regida por la concepción de “un estado, una lengua”. Aunque esta característica de dominar por la lengua no sea solo europea ni moderna: aztecas e incas ya lo intentaron, así como los mapuches en nuestro territorio,  respecto de por caso, los tehuelches.
  
 Para sintetizar el panoramamultilingual de nuestro país,que los lectores del Pregón  Criollopodrán ampliar, citamos que las familias de lenguas aborígenes actualmente, son:


•    La familia tupí-guaraní (chiriguanos, chanés, variedades del guaraní, etc)
•    La familia quechua (colla, quechua santiagueño,  o de los migrantes bolivianos y peruanos, etc)
•    La familia Guaycurú (toba, mocoví, pilagá y las extintas abipón y mbayá)
•    La familia mataco- paraguaya (wichí, nivaclé, chorote)
•    La familia chon (selk’nam, manek’enk, talvezel querandí, gününaküne, teushen, aonek, yagan y qawasqar)
•    La familia mapuche (mapudungun,  o como algunos nombran,  chilidungun,  a veces con dialecto ranquel)

A esta presencia se le suma sin embargo como contraste, la existencia de algunos conceptos, o prejuicios, que son interesantes para estudiar las concretas dificultades para aplicar la actual constitución nacional.

“El mito de la lengua única”: en las épocas de homogeinización social y lingüística (Babel es un ejemplo) se pretendía establecerunidades ficticias (el esperanto por caso). Ahora se pretende en igual sentido que el inglés de computación/ internet resulte el nuevo idioma único. Esta idea fue, en efecto,  fuerte durante la formación de los Estados-nación.

“Los indígenas hablan dialectos”, y éstos son “versiones imperfectas” de una lengua. Esto deriva en gran parte del prejuicio anterior, y del un análisis  “europeizante”de los estados nación europeos traídos a nuestro continente. Que el español “sirviera” de México hasta la Argentina, no implicaba que fuera el idioma modelo, ni ayudo a la preservación de identidades. Los dialectos, en verdad, son formas que puede asumir una lengua. Variedades regionales incluso. Una lengua es así la suma de esas variedades. La escritura en general ciertamente  ayuda por su parte  a mantener unidad. Que las lenguas indígenas sudamericanas sean ágrafas en su mayoría, sin embargo, no significa que sean de segundo nivel. Están vivas, tanto como sus habitantes y por ello mismo difieren incluso de las versiones antiguas de esas mismas lenguas, pero no por ello son impuras. O imperfectas.

“El bilingüismo es nocivo para el niño”. Un concepto ingenuo pero compartido en la práctica cotidiana de los que operan con niños bilingües,  pues atribuye a la cultura fracasos escolares que son mejor atribuidos a las carencias económicas…Esto no solo es “externo”: Las ideologías de desvalorización hacia los indígenas provocan que estos últimos dejen de utilizar sus lenguas en el ámbito familiar y en su propia comunidad. Un fenómeno que se observa con más claridad en padres indígenas, que habiendo aprendido castellano como segunda lengua, racionalizan sus propias dificultades de inserción en ámbitos laborales por cierta falta de competencia comunicativa en la lengua mayoritaria.Así, deciden -más o menos conscientemente- hablar a sus hijos pequeños en la lengua de la sociedad mayoritaria. Aunque este proceso no significa en ello desprecio consciente hacia sus lenguas maternas.

“Enseñarles sus lenguas, implica que  seguirán siendo segregados” por la sociedad nacional. El mismo “ideal” implícito que hacía al aborigen no digno de la categoría folklórica, por separado de LA sociedad, aparece aquí. Seguir siendo indígenas, se dice, es ser rechazados por la sociedad dominante. Que por ser “superior” es deseable, y consecuentemente  la mejor reacción sería despojarse de marcas identitarias, para “educarse, acceder a un nivel de vida digno,  etc”.  Aunque no debiera ser un precio a pagar para ello el perder sus pautas culturales.
Como se aprecia, el trabajo que resumimos ( seguramente con defectos) de la investigadora  Censabella, nos plantea una demanda de re-conocernos, incluso en aspectos que no todos los días se nos ponen frente a nuestros ojos, o que si lo están, no vemos bien…Aproximarse al universo lingüístico argentino desde una mirada sociolingüística, es aproximarse a  los componentes de esta población multicultural, que nos compone. Es más pensar ese mismo colectivo, asi expresado, es reconocer diversidades que integran, no que dividen…  Por ello sugerimos: investigue, sepa más. Polemice.  Le aportará visiones.


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