Opciones
PrincipalIndexPrimer Simposio Nacional de la Danza FolklóricaSegundo Simposio Nacional de la Danza FolklóricaEnlacesQuienes somosMesa DirectivaAporte TeóricosArtículos PrestadosArmando PoesíasAves del PaísArtesaníaArtesanos de la VidaBreves HomenajesBoletín MensualCarnavalesCanal de You TubeCiclosColaboracionesComidasContando CancionesCONGRESOS NACIONALESCorreo de lectoresCumpleañosDanzas TradicionalesDebatesDevociones PopularesDiscosENCUENTROS NAC/ REGIONALESEscritoresEstudiosFestivalesFolklore de LatinoamericaFolklore LaboralFolklore LiterarioFolkloristasGastronomíaHomenajesHistoriaHistoria del CantoHumorInvestigaciónInstrumentos MusicalesJoyitas de RecuerdoLiteraturaLibrosLeyendasLiteratura FolklóricaMultimediaMedicina PopularMúsicaNovedadesNoticiasNuestros MaestrosObras IntegralesPartidasPelículasPinturaPonenciasPoetas de la TierraReflexionesRecuerdosPosicionamientosRegionalismosRegionalesReligiosidadTercer Certamen de CancionesDelegacionesVidas ParalelasContáctenos

Suscribase a nuestra gacetilla electrónica
Nombre:
e-Mail:

 

2014 Marzo
Marzo 2014
 


Una sección que pensamos como homenaje y difusión: la poesía de Armando Tejada Gómez no merece , no debe estar encerrada en bibliotecas. Era y es una poesía para ser dicha, repetida, liberada.
Armando Poesías fue su vida, Armando poesía  fue su lucha.
Les presentamos aquí algunas de las poesias que Armando construía con su pueblo:

En 1974 Juarez editor publicó  en Bs As “Los compadres del Horizonte”   de Armando Tejada Gómez. 
Tercera  edición de algo que había nacido en Mendoza en 1965, con esta estrofa dedicatoria:
Acostumbrense a cantar
en cosas de fundamento
        JH

Y que  de sus dos partes, en el número anterior elegimos  la primera, y en esta  elegimos de  Manifiesto del Horizonte, la segunda  “El Compadre”.
El compadre , familia y a la vez individuo, va por la Patria.
Y la patria es una unidad popular desde abajo.
Y no va porque sí, sino con  un objetivo, claro y político: marchar con todos para soltar la aurora.
No por caso es el último poema del libro
 Es que el valor  que Tejada le da al hombre común, de pueblo, del interior, representativo del subalterno ( objeto y sujeto de la revolución, es decir de sus poemas y su vida) es el de ser el verdadero patriota. Mas no es esta cualquier patria, es la patria cantada, aquella que se hace esencia en el canto para que así, “copla a copla, nos vayamos sabiendo”.
Protagonismo de la Cancion (una de las temáticas del “decálogo militante”), y a la vez clara función de ella:  noes el suyo ualquier canto. Elsabe y muestraen él, todo el mal, no casual, que sufre ese subalterno patriota, pero que justamente por eso es solidario, no solitario.
Este poema es entonces un canto a las virtudes, si no las reales al menos las deseadas, que se las  dice vigentes, eventualmente dormidas, pero que si fuera el caso solo deben despertarse. Y lo harán, pues es evidente en su poética la certeza esperanzadora de un futuro asegurado, otra de las características que a partir de este año se encontrara en el “decalogo cancionero” de la militancia.
En el sujeto portador de las virtudes colectivas  se expresan todas las realidades y sucesos: “la furia, la herencia solidaria; ese modo de sernos uno al otro, camino o río tumultuoso o historia castigada, mientras que a golpe vivo de miseria aprendemos"
Si en el caso del poema Incendio del Compadre dijimos que la tradición no es para él rutina, sino intento continuo de despertar a un futuro, en este poema se reafirma el camino de romper lo estático de la visión “clásica” del hombre y la sociedad, incluso a través de la soledad del “hombre angustiado”, a la que enfrenta sin titubeos, para pasar al movimiento como eje de vida y de historia, de un pueblo concreto. Y esperando. Resorte listo para dispararse.   En otras palabras, el camino es un aprendizaje, y no individual. Es  aprender, el proceso colectivo y solidario que él propone. Tal vez hubiera que preguntarse por el maestro y el saber a transmitir , como otro buceo en su poema. La secuencia propuesta de Tejada es aquí, solo,  el abrir un nuevo camino, fuera del “hombre solo”,  y a través de un rostro colectivo y nacional, que  es el que se levanta al día nuevo: “para voltear el odio, el miedo, la miseria y avanzar con el rostro nacional por el alba”.

Ese movimiento, colectivo, es natural y explícitamente político. Y la soledad de los iluminados es lo que  Tejada rechaza (ya no tiene ganas de “amparar solitarios”). Para ir “con todos” debe ir “buscando el fundamento de lo que nos separa” para encontrar lo básico material (“repartir a todos la sal, el pan y el agua”), pues en eso material basa el reclamo, en “esos tres elementos de que se nutre el grito”, para llegar a lo simbólico “el himno que supimos”.En esta etapa de su vida política, año 1965, la distancia al peronismo organizado es clave aún: “no hay otro pacto que éste, pero sin apellidos” es decir, en sus palabras, sin curas ni general (no “generales”). No ve otra, aunque “cuesta y tarda”. La unión que busca y espera es desde abajo, “uniendo rostros, manos, sueños, olvidos, flor turbamulta”. Las bases obreras movilizadas, en suma.  El peronismo, en pocas, poéticas  palabras, es necesario, pero por sus bases. Para organizar la revolución “organizar el grito y despertar de pronto como un solo estallido”, no es necesaria, no es aceptable su conducción.
Y para despegarse de la historia reciente (específicamente, entendemos de los diez años de proscripciones, por caso)  reafirmando la certeza de la inminencia revolucionaria (que Cuba ha despertado) lo enraiza en la historia secular que mueve las clases en lucha pues “es hora, se han cumplido los siglos”. El marco es continental (no nacional, aunque la Patria sea la raiz) y el futuro es canción y agrario pues en este inminente futuro “irá la vida liberada cantando: ya vuelvo, amor, América, espérame en el trigo”
Armando, evidentemente, es emoción en concepción mutiplicada. Poética política movilizante.
Y vaya si movilizó…

El compadre

El compadre, ya Juan, se empina y dice:

Patria, amor mío, quiero juntar todas las ganas,
todo el guitarrerío donde tu pueblo canta
para que, copla a copla, nos vayamos sabiendo
el tamaño, la furia, la herencia solidaria;
ese modo de sernos uno al otro, camino
o río tumultuoso o historia castigada,
mientras que a golpe vivo de miseria aprendemos
que hay que empuñarse el rumbo sin pleito sin abogados,

porque siempre nos joden, siempre nos joden, patria,
siempre los comedidos nos lleva a otra parte
y basta! ya está basta! terminémosla, patria!
y juntemos a todos en una misma gana
para voltear el odio, el miedo, la miseria
y avanzar con el rostro nacional por el alba.

Digo que un hombre solo, sólo es un hombre, digo
que tiene su misterio el hombre solitario,
pero ya estoy cansado del misterio gratuito,
de la soledad pura y el silencio importante;
ya no quepo en la luna de tanto andar las noches
tuteándome con todos los duendes de la calle;
digo que un hombre solo, sólo es un hombre solo
y que no tengo tiempo de amparar solitarios.

Tanto andar, tantos pasos por las calles en vilo,
cuánto que uno se busca, tanto que hemos andado
-no digamos que todos, pero la mayoría-
buscando el fundamento de lo que nos separa,
de eso que no nos deja reunir la alegría
y repartir a todos la sal, el pan y el agua,
esos tres elementos de que se nutre el grito,
el himno que supimos y el amor que nos salva,
tanto y cuánto que gasta la historia con nosotros
para que nos unamos de una vez por debajo
y sin embargo cuesta y sin embargo tarda
y sin embargo hay alguien que caerá mañana,
alguien que hoy no ha comido con los hijos mirándolo,
mirándonos, mirando tus cereales, patria.

Sumar uno más uno hasta llegar al hombre,
al país que dijimos sin olvidar a nadie,
súmame, patria, el niño que te ha visto vestida
de estival y muchacha con los sueños al aire
pero con lo labriego, con lo gremial del canto,
súmame lo de todos, cuéntame padre y madre
porque así es como puedo soñarte el horizonte
y una dulce pradera de pan multiplicado.

Hay que juntar las ganas y contar desde abajo,
vamos uniendo rostros, manos, sueños, olvidos,
flor turbamulta quiero, a la altura del día
el regreso de todo lo que fue sumergido.
A partir de esta calle no hay posible regreso,
no hay otro pacto que éste, pero sin apellidos
y no es fácil ni pronto, ni ya voy ni gemidos,
ni discursos ni curas, ni general ni edictos,
no hay arreglo, no hay nada que hacerle en este asunto:
hay que juntar las ganas, organizar el grito
y despertar de pronto como un solo estallido.

Patria, amor mío, es hora, se han cumplido los siglos,
estoy fundiendo todas las manos de tus hijos,
aguarda que ahora tengo el corazón al viento
y en el viento un aroma popular encendido.
Espéranos, iremos por los barrios hermosos
donde el día transcurre custodiado de niños,
diciéndonos que es grave pero bello tenerte
limpia de capataces metálicos y cínicos.
Espérame. Esperemos. El último ha salido.

Hay que marchar con todos para soltar la aurora
de adentro de tu pueblo como un inmenso río
por donde irá la vida liberada cantando:
ya vuelvo, amor, América, espérame en el trigo.



 Cuya grabación puede oírse aquí, por partes Sucesivas

http://www.youtube.com/watch?v=EH9tYO51Fpc

http://www.youtube.com/watch?v=noj71vEfFqo

http://www.youtube.com/watch?v=F110uvbTKUY

http://www.youtube.com/watch?v=Lq26AYYFgfY

http://www.youtube.com/watch?v=cATwwXGRNqM

http://www.youtube.com/watch?v=IRFwRKJDpY8



« Volver

 

CopyRight 2018 Academia de Folklore de la República Argentina | Todos los derechos reservados
Cap.Fed. Argentina 
Powered by Sistemas On Line