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2014 Julio
ELEODORO MARENCO (1914-1996)
 
    ELEODORO MARENCO (1914-1996)


    Eleodoro ErgastoMarenco nació en la ciudad de Buenos Aires, el 13 de Julio de 1914. Investigó, dibujó, pintó y esculpió la tradición y la historia argentina por más de sesenta años. Su inclinación artística nació en las vivencias rurales de su niñez, imágenes guardadas en su memoria, que aparecieron con nitidez creciente en sus dibujos y en sus pinturas.

    Durante los años de bachillerato, circunstancialmente el Sr. Alejo González Garaño vio sus dibujos y “Amigos del Arte” organizó, en 1933, su primera muestra, a la que seguirían veintiocho más, la última de las cuales tuvo lugar en el Salón de las Artes de la Casa de Gobierno, en 1995.
    

    Con la fuerza arrolladora de su amor por lo gauchesco, Marenco persiguió sin descanso la perfección de los trazos. Un minucioso trabajo de investigación histórica precedió sus obras a lápiz, carbonilla, pluma, témpera, acuarelas y óleos. Con el coraje del autodidacta comprometido con su tierra y el afán por retratar con fidelidad las huellas del pasado, el perfil de cada época y de cada personaje, consiguió que sus trabajos se transformaran en verdaderos documentos siendo, aun hoy, máximo referente e indiscutida fuente de consulta para todos aquéllos que buscan la rigurosidad histórica.

    “… Recurrí a cuanta fuente de información tuve acceso –escribió– oral o escrita, alentado por mi admiración y pasión por el pasado, que tanto me atraía. Cuanto más se indaga y se conoce, mucho más queda por conocer… y una vida no alcanza…”

    El caballo y el hombre de a caballo fueron dos de sus temas primordiales, en las múltiples facetas del gaucho, el indio, el soldado. El caballo criollo, el flete, el parejero, el reservado; la doma, la yerra, los arreos, los pelajes y las pilchas gauchas que inmortalizó Marenco, rescatan y valoran la utilidad, la estampa, la destreza y la identidad criollas.
    

    Ilustró más de treinta obras, las más encumbradas de la literatura gauchesca, entre las que podemos destacar: “Martín Fierro”, de José Hernández; “La Cautiva” y “El Matadero”, de Esteban Echeverría; “Fausto”, de Estanislao del Campo; “Una Excursión a los Indios Ranqueles”, de Lucio V. Mansilla y “Equitación Gaucha”, de Justo P. Sáenz (h).
    

    También retrato a los soldados y sus uniformes en completos trabajos como, por ejemplo, su famosa carpeta “Evolución histórica de los uniformes militares argentinos”, de 1952. Asimismo, su profunda versación en la temática argentina lo convirtió en asesor obligado en obras teatrales y cinematográficas.
    ( de http://www.lagazeta.com.ar/marenco.htm)







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