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2014 Septiembre
2014 Septiembre
Suma Paz
 
Acorde Final
                     

Dos poemas hemos seleccionados del libro editado por la Biblioteca Nacional, recién aparecido con poemas de nuestra querida Suma Paz, que se nos fue hace apenas cinco años.
 
A los seis años comenzó a tocar la guitarra para luego estudiar Filosofía y Letras en la Universidad Nacional del Litoral, donde se graduó posteriormente. A partir de 1959 apareció en programas radiales y televisivos. En 1968 viajó a Japón donde realizó 40 recitales y grabó un disco. En 1977 estreno "Ay, patria mía", que fue presentada en el Teatro Municipal de Morón. Condujo para Radio Nacional durante seis años el programa "Pampeanías". Entre sus trabajos se encuentran "La incomparable Suma Paz" (1960); "Guitarra, dímelo tú" (1961); "Suma Paz La incomparable" (1963); "Lo mejor de Suma Paz" (1970); "Las hondas raíces de Suma Paz (1980); "Llenar de coplas el campo" (1972); "Una mujer con alma de guitarra" (1970); "Para el que mira sin ver" (1982); "Homenaje a Atahualpa Yupanqui" (1994); "Canto de nadie" (2000) y "Parte de mi alma" (2005). Publicó tres libros de poesía, "Pampamérica" (premiada por la Fundación Steimberg); "Al sur del canto" y "Última guitarra". Fiel seguidora y difusora de la obra de Atahualpa Yupanqui, a quien ella consideraba como su "maestro". En 2006 fue distinguida por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, como Personalidad Destacada de la Cultura de la Ciudad. Recibió innumerables distinciones, entre ellas se encuentran "Los Grandes Intérpretes" (Sadaic); el Martín Fierro del Instituto de la Tradición de Rosario; el premio "Alicia Moreau de Justo"; el "Discepolín" del Departamento de Cultura del Partido Justicialista y el Kónex de Plata como una de las "Cinco mejores intérpretes de folklore".


Puede escucharla aquí:


http://www.youtube.com/watch?v=nKszFfyMFQQ&list=PL541762ADDD0489F4

http://www.youtube.com/watch?v=L0kbhltBrZw

http://www.youtube.com/watch?v=Gd6FEJzZkQ4

 Y leerla aquí


Los ayeres


La palabra que duele muchas veces
se llama así: nostalgia
Por la falda de ayer
resbala lentamente
y cae, como una lágrima.
El solar del abuelo;
el jardín con mi madre y sus hermanas.
el callejón dorado de la siesta,
el vuelo de la hamaca,
el hondo trebolar, los colmenares;
sacudir las higueras de diciembre
 y ver las brevas altas
estrellarse a mis pies
con sus tulipas verdes y encarnadas…
Ayer
las perlas que planté en la tierra rompiendo aquel collar
para sembrarlas;
ayer
el sabor de la vida inaugurada.
Con él aún en los labios
voy ahora hacia el tiempo de mis hijos
a endulzarles la infancia.
En mi cabeza de hoy
donde comienzan a brillar las canas
ellos descubrirán la trenza rubia
esparciendo su luz sobre mi espalda

Que ellos no sepan esto
todavía;
la palabra que duele para siempre
se llama así:
nostalgia.


Acorde Final
Al final de la música
en ese largo acorde
donde algo se despide,
donde van ingresando
las voces imprecisas,
los ecos
de otras voces posibles
que acuden, se despeñan
donde alguna garganta inaccesible;
allí como un lamento
en la masa coral del universo
remoto, inextinguible,
que no alcanza el silencio:
hasta agotarlo todo.
Aquello, lo indecible
resumido y candente como una gota densa
que persigue
monótona y sonora.
Allí
yo siento que alguien llora.
Alguien suelta su llanto
en ese vendaval
que lo agita quebrado
como una rama leve
azotada por vientos infinitos.
Yo siento que alguien llora
Solo yo:
yo, la depositaria del último sonido
del misterio sellado de la música
y su abismal sentido.
Yo
la que de pronto
ahora
por fin ha comprendido
que ese llanto es el mío
que soy yo
la que llora.

Suma Paz

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